Génova, ciudad marinera, indudablemente
de origen antiquísimo, se asoma pero solamente a la historia
en el 218 a.c. cuando es ocupada por Escipión. Del principio,
llamada Genua, siempre tuvo una importancia fundamental por la
navegación marítima, por el tráfico comercial
y como posición militar de defensa. Los romanos en efecto,
la ocuparon y la reconstruyeron, habiendo sido destruida por los
cartaginenses en el 205 a.c. e hicieron uno de ello su base militar
contra los Ligures.
Comercialmente adquirió notable importancia después
de la construcción de las Calles Postumia y Aemilia Scauri.
La Calle Postumia fue hecho construir A.C. del Cónsul Espurio
Postumio a partir del 148 y se desarrolló de Genua (Génova)
a Aquileia, atravesando todo el Llano Padana.ed Aemilia Scauri.
La Calle Aemilia Scauri fue hecho construir del Cónsul
Emilio Scauro a partir del 109 a.C.. Una importante ramificación
de la Calle Aemilia Scauri juntó Vada Sabatia a Dertona,
Tortona, dónde ya se encontró la gran calle padana
construido antes por los romanos treinta años y nota Calle
como Postumia.
Génova queda extraña por mucho tiempo a los hechos
históricos de la época y a se puede decir que la
ciudad godette de relativo desarrollo comercial y tranquilidad
bélica; se volvió Ayuntamiento y luego Provincia
de la administración territorial de Justiniano, alrededor
del VOSOTROS siglo.
Y sobre todo en la época medioevale que Génova vuelve
sobre la escena; padece la invasión de los longobardos
que en el en el 641 organizaron de ello el Ducado del Liguria.
En todo caso la región no perdió las costumbres
romanas y también hospedó poblaciones procedentes
de otras regiones. Bajo los Carolingios, Génova se volvió
Condado y os se estableció el sistema feudal.
En las 845 fue ocupada y saqueada por Lotario LOS; de las 888,
perteneció a la familia de los Obertenghi, por sus representantes,
dichos vizcondes. El sistema feudal frenó el desarrollo
aunque Génova, en acuerdo con el Clero, mantuvo cierta
autonomía del poder germánico.
La autonomía de los genovéses también fue
ganada por la contribución determinada a la defensa de
la ciudad contra los sarracenos, los que después de tenerla
ocupada y saqueada en el 915, fueron derrotados por la flota genovesa
padeciendo graves pérdidas en la famosa batalla del Asinara.
En el siglo XI Génova fue sujetada por un gobierno obispal
que contribuyó a la reanudación comercial de la
ciudad y todo el tráfico marítimo, logrando dar
cierta protección a la actividad marítima, tanto
que a poco, a poco se constituyeron organizaciones marítimas
sea de los armeros que de los navegadores. Entonces, la ciudad
retomó vitalidad y orden y se dio Cónsules, elegiéndose
a República Municipal. Se afirmó pues un gobierno
municipal y todo el sistema llevó beneficio de ello, mientras
que creció la potencia marinera de Génova. Muchos
Cónsules ciudadanos él succedettero al gobierno
de la ciudad hasta el 1190, cuando Manegoldo del Tettoccio de
Brescia subió al escenario de Génova, llegando a
ser el primer Alcalde forastero de la ciudad, que gobernó
junto a los Cónsules electos. Del 1217 el gobierno ciudadano
fue sujetado por el solo Alcalde hasta el 1257, cuando al mismo
Alcalde los Capitánes del pueblo fueron acercados. Lo primero
de los Capitánes, electos por 10 años, fue Guglielmo
Boccanegra que pero fue obligado, en el 1262, a renunciar al cargo
por una conjuración nobiliaria. En la primera Cruzada,
Génova llevó una gran contribución de barcos,
hombres y medios más de una notable aportación financiera,
sustentando válidamente a los ejércitos feudales
de tierra empeñados a Antioquía, Jerusalén
y Cesárea. Estuvo a causa de este envío que los
genovéses recogieron las cenizas de S.Giovanni Baptista
que son conservadas en la Catedral de la ciudad y el Sagrado Barreño,
parece completamente de esmeralda, hallado a Cesárea y
llevado a Génova de Giuseppe Embriaci.
Génova fuerte ya de su potencia se sustrajo al final del
siglo XI al poder imperial, acuñó en el 1139 un
propia amoneda, en el 1158 rescató la misma sujeción
a los edictos de Roncaglia, emanados por Federico Barbarroja,
el que garantizó también a la ciudad la posesión
de las propinas, 1161.
Mientras tanto los sarracenos, les asignados en Cerdeña,
Sicilia y Barberia amenazaron Génova que se alió,
mientras tanto, con Pisa. Pero fue justo Pisa a acalorarse contra
Génova y siguieron dos batallas de ello cruento, la batalla
del Meloria en el 1284 y la batalla de Llevo pisano en el 1284,
de los que Génova salió vicitrice. La victoria de
Génova sobre Pisa comportó su primacía en
el Mediterráneo, contrastado pero de la naciente potencia
marinera de Venecia. El dominio de Génova iniciado en Córcega
ya desde el siglo XII se completó con el entero dominio
sobre la región alrededor del siglo XIV. El entero Liguria
pasó bajo el dominio de Génova con los Condados
de Pizarra en el 1132, Ventimiglia en el 1140, Mónaco en
el 1174, Niza y Savona en el 1215, los Malaspina y Usted Chiavesana
en el 1218.
Del 1204 a la 1222 Génova tuvo la posesión de Siracusa,
Smirne le fue cedido en el 1261 por Michele VIII Paleologo, el
basileus,: en el 1262 Caffa fue fundado y fue mantenida hasta
el 1475. De lo XIV al siglo XVI Génova señoreó,
también por iniciativa autónoma de algunas sus nobles
familias, sobre muchos centros del archipiélago griego
(Lesbo) Lemno, Taso, Imbro, Samotracia, Chio, Samo, Focea. Pero
mientras tanto el vasto dominio genovés empezó a
padecer pérdidas, también a causa de la continua
lucha con Venecia. En efecto, Torres cayó bajo los aragoneses
en el 1323, la posesión de Mónaco fue inestable,
Ventimiglia y Saboya dieron a Saboya en el 1338; Sarzana, bajo
el dominio genovés del 1406, les fue vendida a los florentino
en el 1467. Lo máximo del poder y de la ventaja Génova
lo consiguió con la caída del imperio latino de
oriente en el 1261, aunque bastante inestable siempre a causa
de la creciente penetración comercial veneciana. Con Venecia,
Génova fue obligada a estrellarse en la guerra de Curzola
en el 1298, Pola 1379, Chioggia 1378 y 1381. Con la Batalla de
Chioggia fue alcanzado un compromiso refrendado a Turín
en el 1381.
Pero fue justo la paz a señalar de algún modo la
lenta decadencia de Génova porque la ciudad casi se emperezarse
y sobrevinieron luchas interiores de poder conducidas por familias
nobiliarias, Fieschi, Grimaldi, Guarchi, Montaldo para los güelfos;
Doria, Spinola, Engalanado, Fregoso para los gibelinos, que no
siendo anclada al sistema de gobierno se alternaron al dominio
de la ciudad, combatiendo una lucha interior y desinteresándose
intereses de Génova en el Mediterraneo.Anche si succesivamente
fue constituido un gobierno constitucional, a algo validas por
la garantía de estabilidad de gobierno: en el 1310 a Opizzino,
Spinola succedette un gobierno de doce miembros, seis güelfos
y seis ghibillini, acercados por un abad del pueblo; del 1312
al 1313 Uguggione del faggiuola dominó la ciudad en nombre
de Arrigo VII; en el 1313 volvió un gobierno de 24 mmbri,
12 güelfos y 12 gibelinos; en el 1317-1318, Carlo Fieschi
y Gaspare Grimaldi se repartieron el poder sobre la ciudad como
capitánes del pueblo; del 1318 al 1335 el señoría
sobre la ciudad fue ejercido por papa a Giovanni XXII y del Rey
de Nápoles Roberto, para volver luego al capitaneado de
Raffaele Doria y de Galeote Spinoladal 1335 al 1339.
No fue tampoco útil a la gobernabilidad de la ciudad la
institución del dogato que duró del 1339 al 1528,
sujetado por duxes vitalicio (Simón Boccanegra). En el
período del dogato él succedettero 31 duxes, solamente
de cuyo cuatro murió actual, más que alguien apenas
se dimitió electo y otros abandonaron o se alternaron por
pocos meses o hasta semanas.
Génova por lo tanto por consiguiente bajo dominaciones
extranjeras (Milán en el 1353-1356) 1421-1436, 1464-1478;
Los franceses 1396-1409, 1458-1460,1499-1512, 1515-1522; el Marqués
Teodoro II de Monferrato del 1409-1413. Tampoco el principado
de los Engalanado y los Fregoso sirvió a construir como
estabilidad a causa de la potente oposición de los Doria,
Fieschi, Gattilusio, CenturioniCattanei, Giustiniani, reales dominadores
de territorios y castillos en liguria en lo egeo.
A la anarquía en que Génova cayó nos pensó
a Andrea Doria que logró trasladar Génova bajo el
control de los españoles, en el 1528, a reformar los órdenes
ciudadanos, del 1528 al 1797 la ciudad fue gobernada por duxes
con cargado bienal, ocho gobernadores y quattrcento miembros.
Los aristócratas vinieron tan preferidos pero este no bastó
a parar de ello las luchas que siguieron a alimentando la estructura
oligárquica del gobierno y las simpatías por España.
Los cambios en la situación ganerale del Mediterráneo
influyeron mucho en la economía de Génova que se
vio cerrar los puertos orientales y sin embargo logró mantener
de pie la actividad cantieristica y bancaria hasta el punto que
Luigi XVI, para impedir que proveiera barcos a sus enemigos fue
obligado a bombardearla.
Con el tratado de Versailles del 1768, Génova perdió
Córcega y adquirió el marquesado de Final.
Fueron los franceses a determinar un cambio radical a Génova
y en todo el Liguria con la introducción de una Constitución
democrática que dio lugar a la República ligur,
1802-1805,; pero fue sobre todo el nuevo clima cultural, mucho
más abierto, introducido con la anexión al imperio
napoleónico (1805), que Génova salvó del
provincialismo sofocante en que quedó inmersa por lo tanto
tiempo aunque la obligó a reorganizar drásticamente
y definitivamente su importancia.
Sucesivamente, la anexión al reino de Cerdeña querido
por el congreso de Viena, 1815, representó en particular
por Cerdeña una forma de conjunción y evolución
de una política sarda a la participación por un
estado italiano. La realidad genovesa su contribución de
acciones e ideas a los movimientos risorgimentali, siguiéndolo
espíritu mazziniano y parteipando a los movimientos de
Milán del 1848, a Roma del 1849, a sapri del 1857, en la
guerra del 1859 y al envío de los Mil del 1860. La misma
empresa de los Mil llevó la huella de Génova en
que fue organizada y a cuyo participaron los cosiddetti”carabinieri
genoveses". Con la reunificación de Italia y un largo
período de organización y desarrollo comercial Génova
retomó resplandor y vitalidad proveyendo una notable contribución
al crecimiento de la Nación. En la segunda Guerra mundial
padeció un pesado bombardeo naval de parte de los franceses,
13 junio del 1940, y de las fuerzas británicas
, nueve febrero del 1941 e infinitos bombardeos aéreos
entre el 1942-1943 que prácticamente destruyeron el puerto,
infligiendo notables daños a la población. Pero
como siempre los ciudadanos de Génova se remangaron las
mangas, reconstruyeron la ciudad haciéndola cada vez más
abierta al camino en la historia, a la insignia de la energía
y a vitalidad de los genovéses.
Génova ha vivido en las últimas décadas muchas
positividades pero también muchos problemas consiguientes
del desarrollo industrial, sobre todo portuario pero incluso viviendo
una crisis de sector común a tanto otras ciudades, está
reaccionando con la reconversión del sistema productivo
indiustriale, valorizando recursos territoriales a los objetivos
turísticos y culturales, optimizando los servicios para
los ciudadanos y por la acogida turística, efectuando restauraciones
históricas de gran interés, entre cuyo desprende
el Edificio Ducal y la casa de Colón. Pues una ciudad de
visitar, conocer, profundizar en la historia y en el periódico,
en las tradiciones populares como en el arte de la cocina, dejándose
ir delante de plano típicos, sobre todo si marinos.
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